Mediante la colocación en el interior del útero de un dispositivo plástico con elementos metálicos (ej. cobre), se produce una alteración del microclima intrauterino que dificulta de gran manera la fecundación y también la implantación del óvulo fecundado. Es muy cómodo, pues es sustituido cada 2 años por el ginecólogo, pero puede también generar infecciones que incluso pueden llevar a la infertilidad, o incrustarse en la matriz, requiriendo de una intervención quirúrgica para ser extraído. Su eficacia es de 3.4 del índice de Pearl en los modelos de cobre, mientras que en los de recubrimiento progestínico es de 0.16.
Contraindicaciones
- Modificaciones a la forma de la cavedad uterina:
- útero miomatoso
- útero bicorne o agenesia uterina
- grave ipoplasia uterina.
- Infecciones agudas de los órganos genitales internos:
- vaginitis
- cervicitis
- endometritis
- salpingitis.
- Fuerte dismenorrea e hipermenorrea.
- Hemorragias genitales de génesis no clara.
- Embarazo.
- Aborto séptico reciente o endometritis post-partum.
- Alergia al cobre.
- Terapia anticoagulante.
Ventajas
- Confiabilidad.
- Reversibilidad.
- Riesgos para la salud relativamente raros.
- Sustitución sólo tras 3-5 años de uso.
- No es necesaria ninguna intervención preparatoria antes de la relación sexual.
- Se puede emplear sin problems durante la lactancia (se puede aplicar 5 semanas tras el parto).
- Costos relativamente bajos.
- Ninguna intervención en el sistema de regulación hormonal.
- Ningún riesgo de errores por parte de la paciente.
Desventajas
- No es tan seguro como otros métodos (píldora anticonceptiva).
- En caso de embarazo con DIU insertado, es mayor el riesgo de embarazo extrauterino.
- En caso de embarazo con DIU insertado, es mayor el riesgo de aborto séptico.
- Aplicación a menudo dolorosa.
- Ciclo más abundante.
- Puede ser causa de fuertes hemorragias o dolores.
- Posible rechazo espontáneo, por tratarse de un cuerpo extraño.
- Peligro de perforación uterina.
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