Píldora del día después o del día siguiente
No se puede clasificar como un verdadero método anticonceptivo, pues no se puede emplear regular o frecuentemente, sino sólo en casos de emergencia, es decir:
- relaciones sexuales no planeadas (abuso sexual, sin contracepción, etc.)
- ruptura del condón
- olvido en la toma de la píldora anticonceptiva
- falta de control en el coito interrumpido
La píldora del día siguiente induce una sobredosificación hormonal que retarda o bloquea la ovulación, evitando así que el óvulo sea fecundado. No es suficiente para interrumpir un embarazo ya empezado y no actúa sobre el óvulo sino sobre el endometrio, por lo que no puede ser considerada como un método abortivo.
Las ventajas de la píldora del día siguiente es que es de fácil asunción e impide un embarazo indeseado en caso de relaciones no protegidas, evitando el recurso al aborto. Las contraindicaciones más comunes son en un 50% casos de náusea y en un 20% vómito.
El principio activo, el levonorgestrel, es una hormona progestínica que se toma en dos dosis: una de inmediato y otra en un lapso de tiempo de 12 a 24 horas de la primera. La eficacia es mayor al principio del ciclo y menor en el periodo cercano a la ovulación. Además, su eficacia es del 80% dentro de las primeras 12 ó 23 horas de la relación no protegida y baja a poco más del 50% al llegar a las 72 horas. Más allá de las 72 horas ya no surte ningún efecto.
Desde 2004 es permitido su uso también en México y es suministrada por los servicios de salud y planeación familiar. Sin embargo, las recientes inciativas legales en diversos Estados de la República apuntan a quitarla del mercado. Por ejemplo, en el Estado de Guanajuato ha sido retirada de la distribución farmacéutica del SSN.
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