El endometrio es el tejido que recubre el interior de la cavidad uterina. La endometriosis es una patología caracterizada por la presencia de endometrio afuera del útero, en sedes anómalas, las más frecuentes de las cuales son:
- los ovarios
- las tubas
- los ligamentos que rodean el útero
- el peritoneo
A veces el endometrio puede localizarse incluso en la vejiga y en el intestino y, más raramente, en órganos lejanos de la cavidad peritoneal (como, por ejemplo, en los pulmones).
El endometrio cada mes, por efecto de las hormonas ováricas, emprende un cambio de modificaciones que se concluyen con su ruptura, que ocurre en concomitancia del flujo menstrual.
También el endometrio que se localiza en sede anómala –y por lo tanto se denomina ‘tejido endometrial’ - enfrenta mensualmente sangrado. Sin embargo, la sangre en este caso no fluye como ocurre con la menstruación y en las áreas interesadas por la endometriosis ocurre lo siguiente:
- se forman unos quistes con contenido hemático, llamados ‘quistes endometriales’
- se desencadenan los procesos inflamatorios responsables de los dolores
- se produce tejido cicatrizal y adherencias.
Sólo en algunos casos raros esta patología puede degenerar en tumor.

Causas
La endometriosis es un trastorno muy común que afecta a las mujeres en edad fértil, independientemente de la llegada o no de un embarazo, de la pertenencia étnica y del estado socioeconómico de las mujeres. Asimismo, cerca del 30-40% de las mujeres con endometriosis resultan ser estériles; en efecto, muchas descubren tener endometriosis justo porque no logran quedar embarazadas.
Las causas responsables de la localización del endometrio en sedes anómalas no son muy claras. Además, no obstante se hayan formulado diversas teorías, ninguna de ellas puede proporcionar una válida y exhaustiva explicación de todos los casos.
Teorías
La teoría genética sostiene que la endometriosis se transmite con el genoma.
La teoría de la menstruación retrógrada afirma que durante la menstruación parte del tejido endometrial migra en sentido opuesto, y que la implementación en otras sedes ocurre sólo en las mujeres que presenta un particular defecto inmunológico y/o hormonal.
Otra teoría sostiene que la difusión del tejido endometrial ocurriría a través del sistema linfático o sanguíneo.
La teoría quirúrgica sostiene que podría verificarse el traslado de células endometriales durante una operación quirúrgica en el útero.
Síntomas
En algunas mujeres la enfermedad es asintomática. Sin embargo, los síntomas más frecuentemente registrados incluyen:
- dolor antes y durante la menstruación
- dolor pélvico crónico
- dolor durante y después de las relaciones sexuales
- flujo menstrual alterado o particularmente abundante
La intensidad del dolor no depende de la cantidad de tejido endometrial presente, sino más bien de qué tan cerca de terminaciones nerviosas se localicen las zonas interesadas.
Durante el periodo menstrual, la mujer puede registrar incluso alteraciones de la funcionalidad intestinal, necesidad de orinar con frecuencia y dolor en la emisión de orina.
La mujer que observa la aparición de uno o más de estos síntomas (y, en particular, la aparición de un intenso dolor premenstrual y menstrual, especialmente después de años de menstruaciones no dolorosas, dolor en ocasión de tener relaciones sexuales, dolor pélvico crónico) debe acudir al médico.
Diagnóstico
El diagnóstico es formulado con base en:
- una evaluación de la sintomatología
- la detección mediante un estudio clínico de la presencia de quistes y nódulos en la zona pélvica
- resultados de algunas investigaciones instrumentales, como el ultrasonido y la tomografía
Para obtener un diagnóstico más confiable, es necesario recurrir a la laparoscopia. Se trata de una investigación que permite la visualización directa del útero, de las tubas y de los ovarios, a través de la cual es posible incluso remover quirúrgicamente las lesiones endometriales.
Terapia
La elección del tipo de terapia es absolutamente sujetiva e individual. El médico, después de haber realizado los estudios necesarios y haber evaluado la situación, decidirá si tratar la paciente con una terapia quirúrgica en laparoscopia o bien con una terapia farmacológica.
En algunos casos de endometriosis leve, se puede recurrir al mero suministro de analgésicos.
En otros casos, el médico podrá prescribir también fármacos que actúan a nivel hormonal, con el objetivo de frenar el crecimiento de las lesiones y, posiblemente, reducir sus dimensiones hasta desaparecerlas.
Sin embargo, hay que considerar que cualquier camino terapéutico tomado, aunque se revele útil para reducir la sintomatología y favorecer la fertilidad, no garantiza la resolución definitiva de la enfermedad por la que se puede asistir con el pasar del tiempo a la reaparición de la sintomatología.
|