El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una muy común infección de transmisión sexual que infesta el aparato genital femenino y masculino.
Del Papiloma Humano se conocen más de cien tipos, de los cuales 40 se transmiten por las relaciones sexuales ocasionando las verrugas genitales y las modificaciones en las células del cuello uterino.
Cualquier hombre o mujer, independientemente de su raza, status social, u orientación sexual puede contraer el Virus del Papiloma Humano al tener relaciones sexuales con una persona infestada.
También se conocen otras formas de contagio como el de la madre al hijo en el momento del parto vaginal, o el compartir juguetes sexuales.
El Papiloma Virus provoca verrugas en la mucosa anogenital, en la zona de la boca y en la garganta, en la piel, principalmente en las manos y en los pies conocidas como verrugas vulgares.
El condiloma acuminado o cresta de gallo aparece en la zona húmeda de los genitales y pueden ser pequeñas protuberancias en forma de coliflor, o lesiones planas en la vagina y la uretra.
De los cuarenta tipos de VPH que atacan al ser humano, aproximadamente 15 tipos son considerados de alto riesgo, es decir, capaces de provocar células cancerosas en el cuello del útero.
Las verrugas genitales son consideradas de menor riesgo para desarrollar patologías cancerosas a largo o corto plazo.
El PVH se manifiesta de dos maneras:
- sintomática, es decir con lesiones visibles en la zona anogenital y/o modificaciones en el cuello del útero y transmite la enfermedad,
- asintómatica y sin embargo es portadora transmisible del virus.
Sin embargo los nuevos estudios realizados demuestran que el VPH puede ser eliminado por el organismo. Una persona sin problemas en su sistema inmunológico lo combate y la infección desaparece con el tiempo.
Pruebas especializadas demuestran que un hombre o una mujer pueden contraer dos tipos o más del Virus del Papiloma y combatirlos sin presentar síntomas.
Si se les aplicara una prueba de sangre a la población mundial, en más de un cincuenta por ciento se detectaría anticuerpos que combatieron en algún momento el VPH.
Sólo las modificaciones en el cuello del útero que persisten durante años desembocan en un cáncer. |